Se cree que envolver los pies en papel de aluminio ayuda a crear un efecto de calor que apoya al cuerpo durante los síntomas del resfriado. Los pies contienen muchas terminaciones nerviosas, y mantenerlos calientes puede ayudar a que el cuerpo se relaje y se recupere con mayor comodidad. Algunas personas también creen que el papel de aluminio tiene propiedades antiinflamatorias, lo que podría explicar por qué los dolores y los escalofríos parecen menos intensos después de usar este método. Aunque no es un tratamiento médico, se utiliza a menudo como remedio casero de apoyo. El método es sencillo y no requiere productos caros ni equipos especiales. Por eso muchas personas lo prueban en casa antes de recurrir a medicamentos.
Cómo funciona
Para probar este método, toma un trozo grande de papel de aluminio y envuélvelo cómodamente alrededor de un pie, asegurándote de que quede bien cubierto pero sin apretar demasiado. Repite el mismo paso con el otro pie. Deja el papel puesto durante aproximadamente una hora. Después de retirarlo, espera unas dos horas antes de repetir el proceso. Este ciclo puede repetirse varias veces a lo largo del día. Para mayor comodidad, puedes ponerte calcetines sobre el papel para mantenerlo en su sitio y conservar el calor. Muchas personas notan que se sienten más cómodas y relajadas después de utilizar este método, especialmente cuando los síntomas están empezando. Aunque este truco no sustituye la atención médica profesional, es una forma sencilla y suave de apoyar al cuerpo cuando un resfriado está en camino.
