Puede parecer una opción poco habitual para el cuidado de los pies, pero cuando entiendes qué causa la mayoría de los problemas, todo encaja. El mal olor, el exceso de sudor y la sensación de pies recalentados suelen estar relacionados con bacterias y humedad. La pasta de dientes está pensada precisamente para combatir ambos factores.
La mayoría de las pastas contienen ingredientes antibacterianos que ayudan a reducir las bacterias responsables del mal olor. No solo lo disimulan, sino que actúan sobre el origen. Además, el mentol aporta una agradable sensación de frescor que alivia los pies cansados después de un día largo. También ayuda a secar ligeramente la piel, algo beneficioso cuando hay sudoración excesiva, ya que las bacterias prosperan en ambientes húmedos. Al disminuir la humedad, es más difícil que aparezcan los malos olores.
Cómo Usar Pasta de Dientes en los Pies
Aplicarla es muy sencillo. Lava y seca bien los pies antes de empezar. Después, extiende una capa fina de pasta de dientes normal en la planta y entre los dedos. No hace falta mucha cantidad. Déjala actuar entre 10 y 15 minutos y luego aclara con agua tibia. Seca bien los pies al terminar. Puedes repetirlo varias veces por semana, preferiblemente por la noche. Con el uso regular, los pies suelen sentirse más limpios, frescos y cómodos, con menos olor y menos sudoración.
